viernes, 28 de enero de 2011

El bosque amigo

En las sendas pensamos cosas puras,
uno al lado de otro, fugitivos,
cogidos de la mano, y pensativos,
en medio de las flores mas oscuras.
Íbamos solos, como enamorados,
entre la verde noche del sendero,
compartiendo el fugaz fruto hechicero
del astro que aman los enajenados.
Después, muy lejos, en la sombra densa
de aquel íntimo bosque rumoroso,
morimos -¡solos!- sobre el césped blando.
Y arriba, en medio de la luz inmensa,
¡oh, amigo del silencio más hermoso,
nos encontramos otra vez, llorando!
PAUL VALÉRY.